La selección argentina de petanca atraviesa un proceso de crecimiento sostenido en el plano internacional, en un deporte que todavía no cuenta con un calendario nacional formal, pero que ya logró resultados destacados a nivel continental y clasificación a instancias mundiales. Al frente del proyecto está José Giménez, entrenador del seleccionado nacional, quien en diálogo con LA GACETA analizó el presente del equipo, su preparación y los próximos desafíos deportivos.
La petanca es una disciplina de precisión cuyo objetivo es acercar la bocha lo máximo posible al bochín. Aunque simple en su concepto, exige un alto nivel técnico, estrategia y lectura del terreno.
A nivel internacional, las principales potencias son Francia, Tailandia, Malasia, Italia y Madagascar, países que dominan el circuito mundial con estructura, competencia interna y desarrollo sostenido.
“Son selecciones con muchísima experiencia y competencia permanente. Nosotros estamos en proceso de crecimiento”, explicó Giménez.
Cancha reducida y alta precisión
Uno de los aspectos característicos del deporte es su espacio de juego. La cancha reglamentaria mide aproximadamente 15 metros de largo por cuatro metros de ancho, lo que convierte cada lanzamiento en una acción determinante.
“Es un espacio muy técnico, donde cada tiro puede cambiar la mano. No hay margen para errores grandes”, detalló el entrenador.
Selección sin calendario nacional
En Argentina, la petanca aún no cuenta con un calendario competitivo formal, por lo que el proceso de selección se basa en la observación de jugadores y su adaptación desde otras variantes de bochas.
“Se eligen jugadores y se los forma específicamente para este estilo. El cambio es muy técnico y táctico”, señaló Giménez.
Base de entrenamiento en Córdoba
El trabajo del seleccionado se concentra principalmente en Coronel Moldes, Córdoba, donde cuentan con instalaciones adaptadas para la práctica de petanca y otros estilos de bochas.
“Allí entrenamos la mayor parte del tiempo. Es nuestro punto de trabajo y nos permite sostener la preparación”, explicó.
El equipo argentino y su crecimiento
El plantel que logró la clasificación al Mundial está integrado por jugadores de distintas provincias y con experiencia internacional, un factor clave para acortar diferencias con las potencias.
La selección viene de obtener la medalla de bronce en el Panamericano de Iquique, Chile, resultado que le permitió clasificar al Mundial.
ODESUR en Santa Fe: pareja mixta
Uno de los próximos compromisos será la participación en los Juegos ODESUR 2026, que se disputarán del 12 al 26 de septiembre en la provincia de Santa Fe, con sedes en Rosario, Santa Fe capital y Rafaela.
Giménez explicó que esta competencia tendrá una modalidad particular. “Las chicas están entrenando para ODESUR porque es de pareja mixta”, indicó, marcando la planificación específica del equipo para ese torneo.
Mundial en Tailandia: trío de caballeros
El gran objetivo del año será el Mundial de petanca, que se disputará del 20 al 25 de noviembre en Khoa Khen, Tailandia, una de las sedes más exigentes del circuito internacional.
“En el Mundial la modalidad es trío de caballeros, y eso cambia completamente la estrategia y la conformación del equipo”, explicó el entrenador.
Allí competirán las principales potencias del mundo en un formato de altísimo nivel.
El DT y su recorrido personal
José Giménez tiene 42 años y acumula casi dos décadas dentro del deporte.
“Tengo 19 años jugando. Empecé como jugador y después pasé a la conducción técnica”, contó.
Además, combina su actividad deportiva con su trabajo: “Trabajo en una empresa privada como chofer de grúa”, señaló.
Base deportiva y competencia en el país
El entrenador también participa activamente en torneos del circuito local. En ese marco, confirmó su presencia en una competencia en Tucumán, donde jugará junto a Mario Sejas, Adrián Castillo y Juan Esponda.
“No es la primera vez que voy. La última fue en 2019. Tengo amigos ahí y siempre es lindo volver a competir”, comentó.
Para Giménez, la petanca argentina se encuentra en una etapa de desarrollo constante, más que en una estructura consolidada.
“No tenemos todavía un sistema nacional armado, pero sí un grupo de trabajo comprometido. Estamos construyendo paso a paso para poder competir a nivel internacional”, concluyó.